Urge la aplicación de una ética feminista dentro del periodismo en México: CIMAC

El observatorio de medios de la Red Nacional de Periodistas, Comunicación e Información de la Mujer A.C (CIMAC) realizó una análisis a 361 notas publicadas en 15 medios nacionales, de abril a julio de 2021. El informe Tratamiento de la violencia machista en los medios de comunicación demuestra que, del total de las notas analizadas, el 6% de las noticias fueron abiertamente sexistas, de las cuales el 41% fueron escritas por hombres, 45% firmadas por la redacción y 14% escritas por mujeres.

De igual forma, Cirenia Celestino Ortega, periodista e integrante de CIMAC, afirma que el análisis evidencia el nulo reconocimiento del trasfondo sistemático de la violencia contra las mujeres en México, especificamente en los casos de feminicidio.

Además, el lenguaje que se emplea en los medios de comunicación con más presencia en el país, continúa replicando ideas sexistas, misóginas y revictimizantes.

Por Samantha Anaya / @Sam_An16

“Sacamos una muestra de los medios de comunicación más importante de México, para ver cómo está siendo representada esta violencia, bajo la premisa de que los medios de comunicación son un importante constructor del entendimiento y el conocimiento colectivo, que nos dicen qué pensar sobre la violencia, incluso que normalizar y qué actitudes permitir y pasar por alto” explicó Cirenia Celestino Ortega, periodista e integrante de la Red Nacional de Periodistas, Comunicación e Información de la Mujer A.C (CIMAC).

Bajo esta premisa, a través de un observatorio de medios, la Red Nacional de Periodistas, Comunicación e Información de la Mujer A.C (CIMAC) analizó un total de 361 notas de medios nacionales.

Entre los hallazgos se identificó que en el 6% de estas publicaciones se difundieron imágenes del momento de las agresiones, se sexualizó a las víctimas y se emplearon narrativas que justificaron a los agresores.

Por otra parte, en el 12% se abordaron acciones para atender la violencia; en el 41% se le dio cobertura a casos de feminicidio; y en el 47% se abordaron casos de violencia presentados como casos aislados sin seguimiento. De estos porcentajes, la información fue firmada en un 38% por hombres, y 34% por mujeres.

La periodista e integrante de CIMAC, Cirenia Celestino Ortega, sentencia que siendo México un país en el que día con día son cometidos 11 feminicidios, y en donde la violencia contra las niñas, adolescentes y mujeres ha ido en aumento desde 1993, “me parece terrible que no se realicen investrigaciones en torno a la violencia contra las mujeres, no se contextualiza el problema, los medios y sus redacciones sólo hablan de ‘muertas’, no hablan del problema sistemático de desigualdad histórica en el que se reproduce dicha violencia”.

Violencia de género en los medios de comunicación

A través de este observatorio, Cirenia afirma que la primera forma de violencia identificada dentro de los medios de comunicación fue que “durante todos estos meses de pandemia, las mujeres no fuimos tomadas en cuenta como fuentes de información; silenciaron lo que nosotras decimos” expresa.

Por otro lado, quedó demostrada la manera en la que se abordan los casos de violencia contra las mujeres en México:

“En 2016 hicimos un observatorio sobre el tratamiento mediático de la violencia y se veía una revictimización, se cosifica a las mujeres y se justificaba constantemente a los agresores. A través de este observatorio, podemos ver que en el 2021 estas prácticas no han cambiado mucho: 41% de la agenda reportó los casos de feminicidios, y de este porcentaje un 47% abordó casos aislados, es decir, que sólo contaron ‘muertas’ -utilizando justamente ese lenguaje-, como si sólo fuera algo aislado, sin profundizar en el contexto de extrema violencia en el que vivimos las mujeres”.

Respecto a los temas que aparecen mayormente en los medios de comunciación (al hablar de casos de violencia contra las mujeres), Cirenia asegura que se les da mayor visibilidad a aquellos que están relacionados con alguna figura pública:

“Me refiero a los casos como los de Yosstop o el de Frida Sofía, es decir, los casos de personas que están ligadas al espectáculo son los que acaparan mayor presencia en medios de comunicación. Esto nos habla del amarillismo y del sensacionalismo que hay alrededor de la violencia que sufrimos las mujeres”.

En contraste, Cirenia reconoce que, contrario a lo que sucedía años atrás, este análisis logró identificar que, las mujeres se posicionaron como las principales fuentes de información en las noticias sobre agresiones, pues el 42% de la notas analizadas recabaron la voz de las víctimas, de sus familias y acompañantes defensoras. Hasta hace algunos años los agresores tenían hasta 4 veces más espacio en los medios de comunicación para justificar las violencias que cometieron.

Sin embargo, del total de notas analizadas, sólo el 10% consultó instrumentos legales y de derechos humanos.

Otro hallazgo fue que los textos escritos por una mujer presentan un lenguaje más empático hacia con las víctimas.

“Hay una mayor oportunidad de que el tema sea tratado con una perspectiva de derechos humanos cuando la nota está firmada por una mujer”.

Ética periodística feminista

La periodista y feminista agrega que, para influir en la opinión pública que se tiene acerca de las víctimas de violencia de género, “debemos hablar de un periodismo de paz para las mujeres”.

Cirenia reconoce la importancia que tienen los medios de comunicación en la construcción de las narrativas de los derechos humanos y en el acceso de las mujeres a tener una vida libre de violencia, por ello la agenda mediática debe hacerse desde una perspectiva de género, explicó.

La ética feminista dentro del periodísmo se basa en 5 puntos:

  1. Realizar una investigación, para así contextualizar los casos de feminicidio, dar seguimiento, y para no mostrarlos como hechos aislados.
  2. Construir la información sin cosificar ni revictimizar.
  3. Construir una narrativa que tanto en imágen como en texto dignifique a las víctimas, sino que sean vistas como lo que son: como personas, como víctimas de un delito que va en aumento y del cual nadie se hace cargo.
  4. Construir un mensaje de acceso a la justicia, de empatía y sororidad hacia las víctimas.
  5. Difundir el avance y el retroceso en la lucha por garantizar los derechos de las mujeres.

Cirenia detalla que el periodismo tiene postura, y por muchos años las agendas de los medios han dejado de lado a las mujeres, dando como resultado la reproducción de narrativas sexistas que hacen a un lado y desacreditan los testimonios de las víctimas:

“Sí hay lados, sí hay una ética feminista desde la que como periodista te puedes posicionar y rechar toda forma de violencia. Desde el periodismo puedes exigir el correcto cumplimiento de la justicia, acompañar, exigir la reparación del daño y ver así el fin de la impunidad”.

De igual forma, Cirenia afirma finalmente que otro de los puntos primordiales de esta ética feminista es colocar a las periodistas en el centro del ejercicio del autocuidado y el tratamiento de casos de violencia contra mujeres:

“Tejer redes para cuidarnos y hacer frente a estos discursos hegemónicos que pretenden silenciarnos, y reconocernos como defensoras de derechos humanos y desde ahí ejercer este periodismo de paz para las mujeres”.

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Samantha Anaya
Samantha Anaya
Amo pasar tiempo con mi persona favorita: mi mamá. Considero que el ser periodista implica hacer un compromiso con la verdad, la justicia, la empatía y, sobre todo, con las personas.

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