La importancia de las mujeres periodistas en la cobertura de la violencia machista en México

En el marco de la Semana Internacional por el Derecho Humano a la Libertad de Expresión de las Mujeres, distintas periodistas y especialistas se reunieron para conversar sobre la forma en que se le da tratamiento a la violencia machista en los diferentes medios de comunicación en el país.

CIMAC identificó que, durante la pandemia, a la mujer se le vinculó con temas como: violencia, salud y condiciones laborales. Un panorama que de por sí es complicado porque solamente el 14% de quienes escriben sobre estos temas son mujeres, lo que complejiza aún más que la cobertura se desarrolle bajo una perspectiva de género.

Por Leslie Zepeda / @lesszep2

¿Cómo se cubre la violencia machista en los medios de comunicación en México? Esa fue la pregunta que guía la Semana Internacional por el Derecho Humano a la Libertad de Expresión de las Mujeres que organizó Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC A.C.) y que arrancó este 16 de mayo con el panel Frente a la violencia machista en los medios, periodismo de paz.

En este se expusieron las infiltraciones de la violencia machista que alcanza a las diversas empresas periodísticas, pero que de igual forma permean en las situaciones laborales de las mujeres que se dedican a comunicar e informar en México.

Para explicar esto, CIMAC A.C. se apoyó en los resultados de la investigación titulada: “Tratamiento de la violencia machista en los medios”, en el cual se hizo un monitoreo de 361 notas periodísticas publicadas en 17 medios de comunicación entre abril y julio de 2021; es decir, durante la pandemia por COVID-19.

Un primer resultado es que de las 361 notas periodísticas analizadas sólo el 14% fueron escritas por mujeres en comparación con el 41% de las notas escritas por hombres. Otro dato importante es que en el 88% de las notas, la información publicada sobre la violencia de género que se manifestó con fuerza contra las mujeres fue superficial; es decir, no se profundizó en los factores que ocasionaron estas violencias.

La cobertura de feminicidios fueron las más presentes en los trabajos periodísticos, esto porque 41% de los temas tratados se remitieron a esta máxima expresión de violencia hacia las mujeres. Aunque se presentó un bajo porcentaje, al menos, el 6% de las noticias estudiadas fueron abiertamente sexistas.

Por otro lado, en cuanto fueron las mujeres quienes integraron a sus trabajos información sobre campañas de prevención de la violencia y noticias sobre construcción de paz con un 11%; de manera contraria, sólo el 4% de los hombres replicó esta información.

¿Cómo es que los medios replican la violencia machista?

Lucía Lagunes Huerta, periodista de Cimac Noticias, expresó que los medios de comunicación replican las formas de comunicar, por ejemplo, varios de ellos presentan a la sociedad los casos de feminicidio sin un contexto que permita hacer comprender la problemática desde sus múltiples factores y como un fenómeno relativamente moderno:

“Lo que tenemos es poca contextualización que explique por qué ocurre esto, por qué existe esta violencia contra las mujeres, que no es nueva, porque pareciera que acaba de ocurrir y no se tiene una explicación histórica. Lo que tenemos son notas aisladas, de casos aislados, como una mujer más que apareció, como si hubiera surgido de la nada”.

Por ello, la comunicadora puso sobre la mesa el caso de desaparición y feminicidio de Debanhi, el cual -desde su opinión- hace parecer que ella es la única mujer asesinada en Nuevo León, esto porque se le dio un foco a su historia individual que llega a la espectacularización de su feminicidio, lo cual opaca el contexto, ya que Nuevo León es de los estados con mayor número de mujeres desaparecidas, lo que no parece ser un tema de relevancia para los medios.

Por su parte, Diana Juárez Torres, periodista de La Cadera de Eva, refirió que dada la atención mediática que se le dio a dicho caso, pareciera que el feminicidio de Debanhi fuera el primero se dio en el año, lo cual es preocupante porque deja de lado el resto de asesinatos de mujeres que diariamente se presentan:

“Veo una lógica de mercado porque se está convirtiendo en viral, lo están retomando todos los medios y eso en cierto sentido, lo que a mí me preocupa es que se retome porque está “garantizando clicks”. Esta preocupación de los medios por tener clicks mediante retomar estos casos que se los garantizan”.

Sobre este análisis que realizaron de la cobertura de la desaparición y feminicidio de la joven de 18 años, la periodista Beatriz Guillen Torres del periodico El País resaltó que hay un pequeña línea, un riesgo de caer en una cobertura revictimizante que daña a la mujer o a su familia; sin embargo, aclaró, que también es posible hacer una cobertura de forma responsable que permita hacer presión sobre esos otros casos que no habían conseguido la mediatización que sí se le otorgó a Debanhi.

Además, la periodista española coincidió en que es necesario poner el foco sobre las mujeres en Nuevo León, sobre todo porque, hasta el momento, existen en este estado mil 800 mujeres desaparecidas.

¿Qué tanto espacio creen que están dando los medios de comunicación a la cobertura de violencia en contra de las mujeres y cómo lo está haciendo? La conclusión a la que llegaron las distintas participantes es que los medios de comunicación finalmente son empresas que tienen un interés económico y que pocas veces realizan reflexiones sobre los temas a los que dan cobertura, mucho menos reflexionan sobre los derechos humanos que éstos involucran. Su objetivo, aseguraron las panelistas, es que tanto sus reporteras como reporteros generen la mayor cantidad de visitas sin importar las formas para conseguirlo.

¿Qué pueden hacer las reporteras frente al mal tratamiento de la información?

La integrantes del conversatorio mencionaron, en múltiples ocasiones, que tanto la violencia de género en la sociedad como en los medios informativos es multifactorial y además tiene raíces sistémicas; sin embargo, consideraron que como reporteras y periodistas pueden, desde sus herramientas, contribuir a combatir distintos frentes, sobre todo desde el periodismo de paz que pone atención especial a las víctimas.

Por ejemplo, la periodista Diana Juárez Torres advirtió que para contrarrestar la ola de mala información generada sobre el caso de Debanhi, lo ideal sería abordar los vacíos del Estado en este y en todo los casos de feminicidios. Esto porque es importante retomar estas historias por sus características e incidencias, pero debe hacerse siempre apegada a una perspectiva de derechos humanos: “cuidando la narrativa, sobre todo dejando claro por qué se está retomando y cómo se está haciendo”.

A lo anterior se sumó la voz de la periodista Lucía Lagunes Huerta, quien relató que no siempre las reporteras tienen el poder necesario para generar los cambios necesarios en sus redacciones, pues éstos sólo se pueden alcanzar desde las áreas editoriales de cada medio:

“Si no cuestionamos, si no hacemos líneas editoriales que nos lleven a la reflexión de manera colectiva y que nos den sentido, de que sí podemos hacer un periodismo ético que de clicks, porque también estamos apostando a una discusión pública de otra calidad, que no se centre en sí tenía minifalda o no, en si en el bolso traía no sé qué cosa. Porque todo eso va justificando una y otra vez que las mujeres propiciamos que nos maten, pero más bien los agresores tienen qué entender que hay una sanción”.

Retomando la esencia del periodismo de paz, las periodistas concordaron en que éste busca mostrar las distintas voces involucradas, así como encontrar puntos que brinden herramientas a la sociedad; por tanto, coincidieron, en que hay temas que proponen una mirada positiva de la resistencia de las mujeres y la población en general.

“Comenzar a ver los casos de negativo a positivo, esa puede ser una pista, encontrar las resistencias positivas a la violencia y contarlas, para con eso tratar de replicarlas, hacer grande a toda esa gente que lucha diariamente contra la violencia, que se opone, que va contra el sistema,” manifestó la periodista Beatríz Guillen Torres.

Con esta discusión, CIMAC A.C. inició la Semana Internacional por el Derecho Humano a la Libertad de Expresión de las Mujeres, en la que buscan manifestar su preocupación ante la violencia que también viven las periodistas en el país, porque esto a su vez limita el derecho a la libertad de expresión de todas las personas.

“La desigualdad y violencias contra las periodistas son un atentado contra la libertad de expresión. Por lo que necesitamos incorporar una ética feminista que atraviese no sólo la producción de los contenidos, sino que llame a una transformación de fondo, un periodismo feminista que eduque desde la igualdad”.

Finalizaron mencionando que son precisamente las mujeres, en los diferentes medios informativos, quienes hoy en día están terminando con estas acciones de violencia, ya que ellas son la clave para la transformación de las agendas mediáticas, pues son ellas quienes dan cobertura a los casos de violaciones de derechos humanos de otras mujeres, así como son quienes están cuestionando los estereotipos de género, las desigualdades y las violencias.

Aquí la programación completa de la Semana Internacional por el Derecho Humano a la Libertad de Expresión de las Mujeres, organizada por CIMAC A.C.

***

Aquí pueden ver completo el conversatorio: “Frente a la violencia machista en los medios, periodismo de paz”:

https://www.facebook.com/cimac.org/videos/696212221625968

Comparte

Leslie Zepeda
Leslie Zepeda
Periodista y fotógrafa feminista. Forma parte de CUCiénega Fem.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer