La oposición en México es la oposición del NO

Pesimismo Esperanzador

Por Jorge Rocha, académico del ITESO / @JorgeRochaQ

Luego de las derrotas electorales de la oposición en cuatro entidades en las elecciones del pasado cinco de junio; de que el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, fuera señalado por la organización “Mexicanos contra la Corrupción” por la venta de terrenos a precios pírricos, que luego fueron vendidos en sumas millonaria; y que la alianza “Va por México” que integran el PAN, el PRI y el PRD anunció que no aprobarán ningún tipo de propuesta legislativa que venga del presidente López Obrador en lo que resta del sexenio; es necesario hacer algunas reflexiones en torno a la crisis de la oposición política y su futuro en el corto y mediano plazo.

Luego de todo lo anterior, los presidentes nacionales de estos partidos tratan de imponer en la opinión pública, que, de cara al proceso electoral del año 2024 donde se elegirá a la sucesora o sucesor del Andrés Manuel López Obrador, “hay tiro”, es decir, que la alianza electoral conformada por estos tres partidos tradicionales será competitiva frente a Morena. Frente a todo ello vale la pena hacer algunas reflexiones al respecto:

    1. Desde las elecciones del año 2018, pasando por los años 2019, 2020, 2021 y ahora en 2022, la tendencia sostenida es que Morena avanza electoralmente y que la oposición pierde terreno. Esto se traduce en un cambio en el mapa político, donde Morena y sus aliados gobernarán en 22 estados y que mantienen la mayoría en el Congreso de la Unión. Esto significa que con alianzas o sin ellas, la oposición en México no ha logrado contener el crecimiento electoral del partido del presidente, es decir, los resultados hasta ahora son malos y magros.
    2. Los tres partidos que integran la alianza Va por México están en una severa crisis interna. En el PRI la migración de cuadros a otros partidos, especialmente a Morena, no ha cesado desde antes del año 2018 y el actual presidente nacional está severamente cuestionado por la militancia por la labor que ha realizado hasta ahora. En el caso de Acción Nacional, figuras predominantes del partido han salido de éste, ya sea hacia Morena o siguen su actividad política sin dar cuentas al partido. Hay panistas que siguen sin digerir la alianza con el PRI y el partido continua sin consolidar una presencia nacional. Por su parte el PRD es un partido que está en su mínima expresión, sigue perdiendo adherentes, ya no tiene ninguna gubernatura y en algunos estados ha perdido el registro como partido político. En este escenario, me parece osado pensar que tres crisis juntas generan una dinámica de mejora en estos partidos.
    3. Ahora bien, los componentes ideológicos que por años han dado forma a estos institutos políticos no permiten que la alianza Va por México tenga un programa político claro, ni tampoco tienen propuestas específicas, y más bien toda la narrativa se basa en NO a Morena y en una contraposición sistemática al presidente, donde hay aspectos donde se puede estar de acuerdo, pero otros que son mera propaganda política.
    4. La oposición actual al gobierno de López Obrador no cuenta con figuras políticas destacadas, ni consolidadas y que más bien responde a personas que se “apuntan” al 2024, pero que en realidad no están construyendo una candidatura sólida; y habrá que decir que, a estas alturas del sexenio, parece casi imposible que se cuente con un personaje que pueda ser verdaderamente competitivo en los comicios de ese año. Es sintomático que las encuestas recuperen como figuras opositoras a políticos “reciclados” o incluso personajes de la vida pública ligados a otros ámbitos de la vida social. Parecen tener más voz como opositores ciertos comunicadores o algunos empresarios, pero la verdad es que hoy por hoy la oposición mexicana tampoco tiene referentes concretos y mucho menos candidatas o candidatos firmes.
    5. Hace unos días tuve la oportunidad de charlar con Alejandro Moreno, presidente nacional del tricolor; y poniendo el ejemplo de una suma aritmética de preferencias electorales, afirmaba que la alianza PAN-PRI-PRD podía poner en aprietos al abanderado de Morena. Lo que se le olvidó decir al priista, es que los procesos electorales no son como una suma en el escritorio, y que hay panistas que nunca votarán por un candidato priista, tricolores que nunca votarán por un panista o perredistas que nunca votaría por un candidato del PRI, y tampoco se puede olvidar que es posible que el proceso de migración de priistas, panistas o perredistas a Morena todavía continue.
    6. En breve se pondrá a discusión la reforma político electoral, donde parece que la posición de los tres partidos es simplemente no aprobar lo que corresponda a modificaciones constitucionales. Sabiendo que hay varios temas donde el presidente cuenta con un amplio apoyo popular, suena que este debate será una manzana envenenada para la oposición que puede quedar muy mal parada frente a la ciudadanía y esto en el preámbulo de las elecciones del 2024.

Con todo lo anterior podemos afirmar que actualmente la oposición en México, es la oposición del NO, porque no tiene proyectos, porque no es rentable electoralmente, porque no tiene candidata o candidato y porque no aprobará nada en materia de reformas constitucionales. ¿Están tomando el camino correcto? Francamente creo que no.

Correo electrónico: jerqmex@hotmail.com

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Pesimismo esperanzador
“Pesimismo esperanzado” es una columna escrita por Jorge Rocha, Profesor e investigador del ITESO.

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