“Yo marcho junto a mi hija, juntas vamos a tumbar el patriarcado”: Mamás marchan este #8M con sus hijxs 

#8M

En el marco del Día Internacional de la Mujer, miles de madres salieron a marchar junto con sus hijxs, ya sea en carreolas o de su mano caminaron por las calles de Guadalajara para exigir justicia, seguridad y libertad por todas. 

Conoce la historia de ocho madres que marcharon este 8 de marzo para construir un futuro mejor para sus hijxs.

Texto y fotos por Aletse Torres Flores /@aletse1799

“Alto a la violencia vicaria”, “Mi hija no va a crecer con miedo” o “Esto es luchar como niña” fueron algunas de las consignas que se leyeron en los carteles de las madres y sus hijxs que asistieron a la marcha “Parar y cuidarnos”, la cual fue convocada por la Red Yo Voy 8 de Marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, en Guadalajara, Jalisco. 

Maru es madre de una niña de dos años, juntas marcharon por primera vez acompañadas del contingente “Comadres”, grupo de madres que buscan la igualdad de las mujeres y particularmente, de los derechos de sus hijxs.

Este año decidió salir a marchar para pedir justicia por todas las madres que han sufrido algún tipo de violencia. Como dato, el 70% de las mexicanas ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, según información del INEGI (2022).

Desde su trabajo como abogada penalista ha notado que “no existe la justicia” en el país, que el sistema de justicia le ha fallado a las mujeres: 

“Cuando una no es madre no te das cuenta de muchas cosas, pero una vez que lo haces es imposible no ver todas las violencias que puede vivir tu hija y eso es preocupante. Me toca luchar por su seguridad”.  

Asimismo, Maru reconoce que las mujeres no tienen las mismas oportunidades que los hombres y deben esforzarse el doble. Por lo mismo, “les toca pelear juntas por una vida justa”. 

“Mi única exigencia es que el Estado ponga las pilas a la investigación de las desaparecidas, de todos los feminicidios, de todas las violencias y que empiecen a procurar la seguridad de todas”, sentenció la madre. 

Más adelante, se encontraba Janet con sus tres hijxs, la mayor de 5 años, el mediano de 3 años y la menor de un año, ella formó parte del contingente “Me Cuidan mis Amigas”. La madre decidió salir a marchar por el panorama “tan feo” y violento al que se enfrentan las mujeres en el país. Para ella, no es una opción quedarse callada o en su casa

“El gobierno se queda callado, pero nosotras no. Salimos a marchar y alzar la voz para que nos escuchen”. 

Janet optó por marchar junto con sus hijxs para “enseñarles a no tener miedo”, demostrarles que no están solas y que siempre pueden alzar la voz ante la violencia y las injusticias que les atraviesen. 

Janet.

A su lado se encontraba su hermana Karen, quien meneaba su carreola para arrullar a su hijo de 10 meses. Fue su primera marcha, asistió por curiosidad y para conocer la lucha de las mujeres.

Karen.

No obstante, declaró que marchó para exigir el encarcelamiento de los agresores de todas las mujeres: 

“Yo traigo mucho coraje, me enoja que los hombres golpeen a las mujeres, que sientan que tienen el poder sobre ellas”. 

Recordemos que en México, 7 de cada 10 mujeres de 15 años o más que han estado en pareja afirman haber sufrido algún tipo de violencia, acorde a un estudio por la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.

“Somos el grito de las que no tienen voz” era la consigna que se leía en la camisa de Yarlen, mujer embarazada de 8 meses que marchó al lado de su mamá, hermana tía y  primas. 

Yarlen.

La madre optó por salir a las calles por todos los actos de violencia, específicamente por el acoso y hostigamiento callejero, situación que lamentablemente ha vivido: 

“Estoy cansada del acoso y hostigamiento, son situaciones que nos han pasado a todas las mujeres y nadie hace nada”.

El 66.8% de las mujeres arriba de los 15 años han denunciado haber recibido agresiones de tipo sexual en algún lugar del espacio público, esto acorde a la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 

Por lo mismo, para Yarlen su única exigencia es para el gobierno; solicita que les escuchen, que no las ignoren cuando se manifiestan y, sobre todo, que respeten sus derechos y los de las infancias. 

Diana.

A la mitad de la marcha, estaba Diana junto con su hija Luciana -niña de cinco años – sentadas en el pasto. Para ambas fue su primera marcha y “sintieron” una variedad de emociones: 

“La rabia se vive, el coraje, pero también el cariño y las ganas de seguir luchando con todas”. 

Siguiendo esta misma línea, su razón principal para marchar es garantizar la seguridad de su hija en todos los espacios que habite y, a su vez, le exige al Estado  el resguardo de la niñez. 

Foto: Leslie Zepeda.

Entre colores naranja y morado, marchaban las madres del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria (FNCVV), colectivo de mujeres creado para unificar la lucha contra la violencia de género.

Flor de Nopal caminaba de la mano de sus dos hijxs, una niña de 6 años y un niño de 3 años. Ella marcha por todas las madres que no están con sus hijxs el día de hoy y por todas las infancias que faltan en su casa. 

“Nosotros sí estamos juntos ahorita, pero podríamos no estarlo, porque justamente nos quisieron separar forzosamente. Y lamentablemente, por eso marcho”, compartió Flor. 

Flor.

Aunque no hay cifras oficiales sobre las víctimas de la violencia vicaria, debido a que apenas en 2022 las entidades comenzaron a reconocerla como delito en sus legislaciones, el FNCVV ha documentado 2 mil 165 de mujeres víctimas en México.

Por lo mismo, Flor invitó a las autoridades a dejar de ser cómplices de la violencia, a dejar de justificar actos violentos o actos de odio y a eliminar las posibilidades de que los agresores sigan libres. 

Una carreola al lado marchaba Vanessa con su hijo de cuatro meses; el cansancio por la violencia la “orillo” a marchar, puesto que “le da temor” la impunidad en los casos de feminicidio en el país. 

Vanessa.

Espera “poco a poco” hacer un cambio para ella y su hijo,  para que pueda salir sin miedo con el menor de edad. 

“…para mí es importante comenzar desde la infancia con la educación creo que es el momento de hacer el cambio”, puntualizó Vanessa.

Al final del recorrido, en la “Glorieta de lxs desaparecidxs”, Regina marchaba junto con su familia. Es la segunda vez que asiste a la manifestación; sin embargo, es la primera vez que le acompañan su hijo de 3 años y su hija de un año con nueve meses. 

A diferencia de hace un año, no podía dejar a sus “amores” en su casa, necesitaba que fueran parte de la lucha: 

Regina.

“Pues es importante que vean todo lo que estamos viviendo. Yo soy psicóloga y todos los días me toca estar en contacto con víctimas de violencia, no puedo no hacerlos parte y hacer como si nada pasara”. 

Finalmente, explicó que caminar a su lado implicó visibilizar a miles de madres que existen y resisten junto con las infancias, población que ha sido olvidada y marginada por el estado. 

“Se olvida que aquí estamos, resistiendo junto con nuestrxs hijxs. Nosotras cuidamos, nosotras trabajamos, nosotras luchamos. Ya estuvo bueno, toca que nos vean ”. 

Estas son sólo ocho de las miles de historias de las madres que decidieron salir a marchar con la niñez, la tarde del 8 de marzo en las calles del municipio de Guadalajara en Jalisco.

Infancias en la marcha del #8M en Guadalajara, Jalisco.

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Aletse Torres
Aletse Torres
Vivo de café, amo los gatos, no creo en las etiquetas. Desde niña quise ser periodista por Spiderman, me invento unas fotos, cubro cualquier tema con pasión, respeto y verdad.

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