¡Necesitamos ayuda! Albergues y refugios evidencian “colapso” frente a políticas migratorias restrictivas; reclaman acciones del Estado

A finales de 2022, los centros de atención humanitaria para personas migrantes en México, identificaron el aumento de la demanda de sus servicios respecto a años anteriores, así como, el incremento del tiempo de permanencia de las personas con necesidades de protección internacional y en movilidad humana dentro de estos espacios. 

Según han expuesto, esta realidad -que han descrito como un colapso- deviene de la dilación de los trámites migratorios, cuya responsabilidad recae en las autoridades mexicanas y estadounidenses; por ello, han pedido su apoyo para agilizar los procesos y garantizar una estancia segura y digna para todas las personas. Sin embargo, a seis meses de la solicitud de ayuda, ninguna autoridad se ha posicionado o ha tratado de entablar un diálogo con las organizaciones civiles. 

Por Aletse Torres Flores / @aletse1799

Fotografía de portada: Facebook El Refugio Casa del Migrante 

Tan solo en 2022, México registró casi 445 mil eventos de personas migrantes en situación de movilidad, un 44% más que los registrados en 2021, según datos de Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP). 

La cifra creció en un promedio de 8% cada mes, con una diversidad de nacionalidades de origen cada vez mayor. Este aumento en los flujos migratorios ha impactado de manera importante a los centros de atención humanitaria de la sociedad civil y religiosos, que destinan sus servicios a la población en movilidad humana y con necesidades de protección intencional. 

Y es que, pese a subsanar las obligaciones que el Estado tiene hacia la población migrante, las autoridades gubernamentales no han respondido a las peticiones de apoyo y ayuda que estos albergues, casas del migrante y refugios les han hecho para resolver  la crisis a la que se están enfrentando. 

La Casa de Acogida, formación y Empoderamiento para Mujeres y Familias Migrantes y Refugiadas (CAFEMIN) compartió que desde la puesta en marcha de políticas restrictivas y expulsoras de personas, como el Título 42 en Estados Unidos, cientos de personas y familias migrantes fueron dejadas a la deriva por los gobiernos federal y de la Ciudad de México.

Samanta Hernández, coordinadora de Comunicación y enlace de CAFEMIN, declaró que en noviembre de 2022 pasaron de alojar a 80 a 500 personas en promedio, situación que se vio reflejada en diversos albergues de la ciudad. 

Así fue como el número de personas con necesidad de alojamiento, atención primaria, alimentación y vestido colapsó la capacidad de atención estimada para un año de los albergues en CDMX en un 400%.

“La llegada de tantas personas implicó mayor atención, mayores recursos y ver cuáles eran los perfiles que teníamos porque tienen necesidades distintas”. 

Jalisco se ha distinguido históricamente por ser receptora y expulsora de personas migrantes, el 57% de los 125 municipios son considerados de muy alta y alta intensidad migratoria, de acuerdo con el “Análisis de la situación de la niñez y adolescencia migrante en Jalisco”

Y en su caso, los flujos migratorios aumentaron un poco menos que en la capital del país, por ejemplo, las atenciones por día pasaron a ser de 20 a 50 en el albergue “El Refugio Casa del Migrante”, ubicado en el municipio de Tlaquepaque, dentro del Área Metropolitana. 

No obstante, tampoco han recibido ningún apoyo por parte del gobierno estatal para mantener la atención a las personas que llegan al espacio, puntualizó el padre Alberto, director del albergue. 

“El trabajo que hemos estado realizando ha sido por parte de la Iglesia y la sociedad civil, nosotros  hemos tomado la decisión de apoyarles siempre”. 

¿Cuál es la situación actual? 

Han pasado seis meses y la situación sigue siendo la misma: no ha existido una respuesta por parte de ninguna de las autoridades, pese a la exigencia de ayuda e intervención.

En la Ciudad de México se reportaron que cientos de familias y personas migrantes están viviendo en situación de calle, según denunció la red de albergues de la ciudad. 

Asimismo, registraron el acoso por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, como: cobros por particulares al momento de querer realizar una fila y en general, poca claridad en los procedimientos para la regularización migratoria.

Desde CAFEMIN, Samantha precisó que el gobierno de México no brinda ningún tipo de apoyo a los albergues, aún sabiendo de la saturación: 

“Ni aún sabiendo que estábamos súper saturados no ha brindado ningún tipo de apoyo y en ese sentido los albergues son gestionados por apoyos  humanitarios, por las propias personas que regalan tiempo y espacio en sus vidas”. 

Misma respuesta han obtenido en  “El Refugio Casa del Migrante”,  ya que pese a que se han acercado integrantes de la organización civil, las autoridades han decidido optar por el silencio y la apatía: 

“Pues hemos buscado obviamente que tener un acercamiento con ellos, pero no ha habido ningún apoyo de parte de ellos, mi respuesta a nuestras peticiones ni a nivel estatal, ni a nivel municipal y mucho menos a nivel federal” manifestó el padre Alberto. 

“La exigencia principal es brindar el apoyo necesario a las personas migrantes” 

Para el padre Alberto es primordial que todas las autoridades encargadas se coordinen y comuniquen sobre el fenómeno migratorio. Asimismo, reconocer los derechos de las personas migrantes y garantizarlos. 

Por su parte, CAFEMIN a través de las redes sociales, expuso sus principales exigencias para las autoridades son:

  • Garantizar una estancia segura, que no sólo proporcione asistencia humanitaria básica (alimentación, vestido y atención médica).
  • La presencia permanente de las organizaciones de sociedad civil y religiosas que permita garantizar el acompañamiento y detección de casos de mayor vulnerabilidad y protección.
  • Una estancia segura, que proporcione no sólo asistencia humanitaria básica (alimentación, vestido y atención médica)
  • Habilitar un albergue que garantice de manera permanente la atención a personas migrantes y solicitantes de refugio. 
  • Que el Instituto Nacional de Migración (INM), la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y  la Secretaría de Desarrollo Social de la Ciudad de México dejen de proporcionar direcciones de la red de albergues de sociedad civil y religiosa, sin antes habilitar canales de comunicación que garanticen la recepción de las personas. 
  • Conocer los protocolos de atención de las personas migrantes acordes a los principios de hospitalidad e interculturalidad que proponen las leyes y la constitución política de cada entidad.

Finalmente, ambas organizaciones invitaron a la población a sumarse a sus exigencias y, en caso de que esté dentro de sus posibilidades, apoyar al albergue de personas migrantes que tengan más cercano, no solamente a los suyos, puesto que “la ayuda la necesitan todos”. 

“Siempre se van a agradecer los donativos, nunca está demás tener una bolsa de arroz, unos zapatos o un galón de agua extra. Cada donativo cuenta” sentenció el padre Alberto. 

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Aletse Torres
Aletse Torres
Vivo de café, amo los gatos, no creo en las etiquetas. Desde niña quise ser periodista por Spiderman, me invento unas fotos, cubro cualquier tema con pasión, respeto y verdad.

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