¿Por qué la mala calidad del aire puede poner en riesgo el futbol mexicano?

¿Sabías que una buena parte de los partidos de Liga MX se juegan con una mala calidad del aire? ¿Qué daños podría provocar esto a la salud de las y los futbolistas, y a la de todas las personas que acuden a los estadios? 

Organizaciones en pro del medio ambiente analizaron el por qué la mala calidad del aire puede poder en riesgo la práctica del futbol profesional en México, lo cual hicieron como una forma de llamar la atención, pues sus efectos en la vida de las personas parece no tener mucha importancia para el Estado.

Por Redacción ZonaDocs / @ZonaDocs

¿Por qué debería de importar que los partidos de futbol profesional en México se jueguen con muy mala calidad de aire? Esa fue la preocupación que movilizó a organizaciones ambientales de distintas partes de la república para estudiar el por qué la contaminación ambiental, de no atenderse, podría poner en riesgo la salud de las y los futbolistas del país.

De manera colaborativa estas organizaciones, concatenadas por Conexiones Climáticas, investigaron sobre la calidad del aire en distintas ciudades mexicanas en los momentos en que se han jugado diversos partidos de futbol profesional.

Esta investigación arrojó que, de acuerdo con los parámetros de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “un número considerable de partidos se han jugado con altos niveles de riesgo”.

Por ejemplo, en la ciudad de Monterrey donde juegan los equipos Tigres y Monterrey (en sus modalidades femenino y masculino) se jugaron 41 partidos disputados, “18 de ellos se jugaron arriba del parámetro de la OMS para PM2.5 y 20 para PM10″.

Las directrices de la OMS sobre la calidad del aire recomiendan una exposición máxima de 20 ?g/m3 para las partículas de PM10 (material particulado) y una exposición máxima de 10 ?g/m3 para las PM2.5, esto basado en las evidencias de los efectos sobre la salud de la exposición a la contaminación del aire ambiente.

Un caso que ejemplifica esto es la semifinal de ida de Rayados, partido que sobrepasó no sólo la recomendación de la OMS, sino también de la NOM de PM2.5. Los especialistas señalaron que estas partículas son “altamente peligrosas porque, por su reducido tamaño, ingresan al torrente sanguíneo y afectan casi todos los órganos del cuerpo”. 

Las y los especialistas también señalaron que esta peligrosa exposición afecta más a los equipos femeniles que a los varoniles, pues “las jugadoras han tenido más días de juego con altas concentraciones de contaminantes”, esto porque sus partidos se ubican entre semana y en horarios donde existe más concentración de contaminantes fijos y móviles. 

Para el caso de la Ciudad de México donde juegan los equipos femeninos y masculinos de PUMAS, América, Cruz Azul y Atlante (sólo varonil), se presentaron resultados variados:

En el caso de los equipos de Pumas se destacó que, a pesar de que el estadio Olímpico de Ciudad Universitario se encuentra en una de las zonas más verdes de la Ciudad de México  y con poca presencia de fuentes fijas de contaminación, se obtuvo que el equipo varonil tuvo un 35% de partidos jugados por encima del parámetro de la OMS en PM2.5 y ozono.

¿Cuáles son las consecuencias? Pues que, a corto plazo, las y los jugadores comienzan a sentir irritación en el sistema respiratorio, lo que reduce la función pulmonar, afectando la condición física de las y los jugadores, lo que afecta más a las mujeres que a los hombres, así lo denuncian las y los ambientalistas:

“En el caso de presentarse casos de asma, las mujeres pueden tener cuadros mucho más agudos que los hombres. La equidad de género se entrelaza con la calidad del aire y los impactos en la salud de las mujeres”.

En el caso de  América y Cruz Azul, no se pudo tener datos más concretos porque a estos equipos los caracteriza la falta de medición, lo cual imposibilita tomar medidas para proteger la salud de la y los futbolistas.

Sobre ello, precisa que a diferencia del Estadio Olímpico Universitario de los Pumas, el Estadio Azteca tiene las siguientes condiciones: 

  • Es vecino de tres avenidas principales de la CDMX. 
  • Tiene mínima presencia de arbolado y áreas verdes que lo resguarden.
  • El único contaminante del que se tiene registro es ozono, y la mitad de sus partidos están por arriba del parámetro de la OMS. 

Viajando a la ciudad Guadalajara donde juegan los equipos varonil y femenil de Chivas se encontró que de 21 partidos disputados, cinco no cuentan con datos para medir la calidad del aire; sin embargo, se encontró que el 68% de los partidos con registro estuvieron sobre el parámetro de PM2.5 de la OMS.

Destacaron que para el caso de  Guadalajara “se tiene deficiencias importantes en la medición de la calidad de aire, pues el 30% de las estaciones de monitoreo de la ciudad están fuera de funcionamiento, lo cual es grave en una ciudad donde, en 2023, se han tenido 45 precontingencias atmosféricas

En un análisis más allá de las grandes metrópolis, se analizaron los partidos del Atlético La Paz que juega en La Paz, Baja California Sur; ahí el equipo de la Liga de Expansión tiene su estadio dentro de la ruta de las emisiones contaminantes de las centrales de generación de electricidad la CFE, “la cual opera quemando combustóleo altamente contaminante por su contenido de más de 4% de azufre”. 

Sobre el estudio se destacó que las fuentes de contaminación más importantes de las ciudades se dividen en fuentes fijas y móviles; entre las fijas se encuentran: refinerías, termoeléctricas, pedreras, y las de las industrias. En cuanto las fuentes móviles estas son, principalmente, los automóviles privados en las cuatro ciudades evaluadas. Condiciones que señalan se repiten en muchas de las ciudades del país donde se juega futbol de manera profesional y amateur. 

“La dependencia en combustibles fósiles para la generación de energía, como el combustóleo, es incompatible con condiciones saludables para el fútbol, y para la población en general, especialmente niñas y niños, que también juegan fútbol, pero ni quien les vea”, puntualizaron.

La idea de hacer este estudio, tomando como texto y pretexto al futbol, es hacer “un llamado de atención, toda vez que:

“La salud de las infancias les tiene sin cuidado, quizás el peligro de lucir como un país tóxico para la organización de una Copa del Mundo de Fútbol pueda llevarles a tomar medidas. Se trata de un problema que se ignora desde todos los niveles de gobierno desde hace muchos años”, concluyeron. 

Quienes realizaron y suscribieron este estudio fueron las organizaciones  Alianza Ciudadana por la Calidad del Aire, Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Cerca, Colegio de Médicos del Estado de Nuevo León, Comité Ecológico Integral (CEI), Conexiones Climáticas, Greenpeace Voluntarios Nuevo León, MUSAA, Observatorio Ciudadano de Calidad de Aire del Área Metropolitana de Monterrey (OCCAAMM), Observatorio Ciudadano de Calidad de Aire de Morelos, Planeteando, Fundación para la Investigación de la Calidad del Aire – Redspira y Sociedad Ecologista Hidalguense.

***

Aquí la transmisión completa de la presentación de este estudio: 

Comparte

ZonaDocs
ZonaDocs
Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer