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El papel del periodismo y las medidas de autoprotección de las y los periodistas dentro de la pandemia por coronavirus

El papel del periodismo y las medidas de autoprotección de las y los periodistas dentro de la pandemia por coronavirus

 Ante el aislamiento social voluntario, millones de mexicanos tendrán que resguardarse en sus casas, al menos hasta el 30 de abril, para evitar incrementar la curva de contagios de COVID-19; sin embargo, una de las muchas profesiones donde no puede parar es el periodismo; aquí una visión de cómo se protegen las y los periodistas durante su cobertura informativa durante la pandemia y de lo relevante que consideran su trabajo en esta emergencia sanitaria nacional.

Por Eric Sandoval / @Eric20San

En las ahora indispensables ruedas de prensa que otorga el Gobierno de México a las 19 horas en el Palacio de Gobierno para ofrecer el corte técnico informativo de la incidencia de COVID-19 en el país; el doctor Víctor Hugo Borja preguntó a las y los periodistas presentes que cuántos de ellos tenían acceso al seguro social, lamentablemente, sólo levantaron las manos un tercio de quienes ese día, pese a las medidas de distancia social, habían acudido a Palacio Nacional a realizar su trabajo. 

Quien también funge como director de Prestaciones de Médicas del IMSS, se sorprendió: “Son muy poquitos, como una tercera parte; yo les recomiendo que les digan a sus jefes que los aseguren porque la suya es una profesión de alto riesgo”, fueron sus palabras para después explicar los derechos a los que pueden acceder las y los trabajadores afiliados al IMSS durante esta pandemia de coronavirus.

La Real Academia Española (RAE), define al periodismo como:

“Actividad profesional que consiste en la obtención, tratamiento, interpretación y difusión de informaciones a través de cualquier medio escrito, oral, visual o gráfico”.

Quedarse en casa implica un problema para las y los periodistas, ya que parte de su trabajo, es estar en el momento y lugar de la noticia, y aunado a las medidas tomadas para la contingencia del COVID-19, las y los reporteros arriesgan su integridad física y salud para mantener informada a la población.

Antes de que comenzara la pandemia y como parte del último reporte de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Zoé Robledo, director del IMSS, informó que en México 22 mil periodistas no están afiliados a un sistema de seguridad social; principalmente, quienes laboran de manera independientes o en medios que no están afiliados al IMSS ni al ISSSTE.

La vía que podrían tener las y los periodistas para afiliarse es realizarlo de manera independiente, lo cual es posible hacer a través del pago de una cuota desde 1997. O mediante los sistemas públicos de salud universales como el INSABI.

Sara Ochoa es reportera del periódico jalisciense Mural. Ahí trabaja para la sección Comunidad, y aunque está conforme con las medidas tomadas por su medio en torno a la seguridad de las y los reporteros, le parece que su trabajo es poco valorado: 

“Me he dado cuenta que nuestro trabajo es súper poco valorado. Mientras estamos publicando en el medio que te resguardes en tu casa, que sigas las medidas de prevención. Uno tiene que seguir saliendo a la noticia. Nosotros nos exponemos para mantener informada a la población”.

Ante la pandemia, las y los reporteros han tenido que adaptar su labor diaria para hacer el famoso home office o trabajo en casa. Entrevistas sólo por teléfono y notas sobre informes o comunicados han sido algunas de las rutinas que Sara tiene que hacer desde casa; sin embargo, aún tiene que salir a la calle a cubrir cosas para su agenda, aunque no pueda cubrir como le gustaría: 

“La otra vez me mandaron a la marcha de los desaparecidos del CAAV, y sentí bien gacho porque a mí me gusta mucho cubrir temas de derechos humanos y de marchas, se me hace interesante. Y sentí muy feo porque no podía estar cerca de la marcha, también como en la parte sentimental, no pude acercar a la mamá y preguntarle”, contó Sara.

A pesar de esto, ella cree que es un nuevo reto en su carrera como periodista esta contingencia, ya que, al no tener eventos políticos que llenan su agenda, su labor es hablar sobre nuevos temas que pueda trabajar con el mayor aislamiento posible, lo que es difícil y cansado.

Por su parte, Siboney Flores, quien trabaja para la sección local de un periódico jalisciense, menciona que esta cuarentena la ha llevado a parar su ritmo de trabajo y preguntarse cómo puede mejorar sus piezas, aunque una de las cosas que le causa incertidumbre, es su público: “Me preocupa mucho que le crean más a las cadenas de WhatsApp que a nosotros los medios, pero me hace preguntarme, qué es lo que hemos hecho mal”.

Las medidas tomadas por el medio donde trabaja respecto al COVID-19, la han hecho sentir segura desde el primer contagio en el estado. A pesar de esto, como su profesión lo exige, sale de dos a tres veces a la semana para comprobar cosas que “no se podrían hacer de otra manera”.

Omar García, es coordinador del noticiero NCC Iberoamérica en Canal 44 de la Universidad de Guadalajara. Menciona que de una plantilla de 200 trabajadores, sólo asiste un 20% considerado como indispensable. Además de que se cumplen las medidas de higiene que exigió la propia universidad.

Omar cree que uno como periodista no puede juzgar a su público: “Yo no me podría poner a juzgar a la audiencia. La gente consume lo que consume de acuerdo a sus criterios”.

Por ello, enfoca su mirada hacia la importancia de la especialización de temas, en este caso, la salud: 

“Ya nos había pasado, en 2009, con la influenza, y ahora nos está pasando mucho más fuerte con el coronavirus. Es un buen momento para dar un paso atrás de toda la vorágine de información que está ocurriendo, y volver a replantear la necesidad de la especialización, y del uso de la ciencia y la investigación para cualquier tipo de fuente”, señaló.

Al respecto, la Red Internacional de Periodistas (IJNET, por sus siglas en inglés), recomendó a las y los periodistas que cubren la pandemia por coronavirus, lo siguiente:

  1. Observa el ánimo sobre el terreno y tradúcelo en tu trabajo: Contar con información visual sobre la crisis es importante, pero debe manipularse de manera responsable. Los reporteros deben asegurarse de que sus imágenes muestren con precisión lo que está pasando.
  2. Haz reporteo, no análisis: La opinión y el análisis tienen un papel que cumplir, pero es demasiado pronto para comprender realmente las ramificaciones a gran escala del virus
  3. Cuidado con tus títulos: Este consejo está dirigido a los editores: no engañes a los lectores con los titulares.
  4. Recuerda, no todas las cifras son precisas: No descuides los datos que tienes a disposición, pero asegúrate de que tu audiencia comprenda las limitaciones e incertidumbres detrás de los números.
  5. Habla con tantas personas como te sea posible: El virus afecta a ciudadanos de todos los países, ciudades y estratos sociales. Los periodistas tienen la responsabilidad de hacer todo lo posible para capturar las diferentes realidades en las que se vive.
  6. Evita expresiones racistas: Las epidemias mundiales tienen un historial de propagación de racismo y xenofobia, y el COVID-19 no es una excepción. Los medios deben tener cuidado de no alentar los estereotipos o promover inadvertidamente interpretaciones racistas.
  7. No confíes ciegamente en los expertos: Puede que seas un escritor fenomenal, pero si no encuentras las fuentes correctas, tu trabajo lo padecerá. Haz una investigación para encontrar los expertos que necesitas y busca sus puntos de vista. Una vez que identifiques a un experto, pregúntate y pregúntale por sus prejuicios y no tomes su visión al pie de la letra.
  8. No todas tus coberturas serán emocionantes: La propagación global del nuevo coronavirus se presta a coberturas fuertes e investigaciones en profundidad. Concentra tus esfuerzos en responder las preguntas de tu audiencia. Utiliza Google Trends para comprender mejor qué tipo de información buscan las personas, y luego produce contenido de calidad al que puedan recurrir para encontrar respuestas.
  9. Fija límites: Es posible que en estos días tus editores te pidan más historias. A veces es importante decir que no, por tu bien y por el bien de tu trabajo. Bajar la velocidad para evaluar qué historias contar ayudará a que no te vuelvas esclavo de las prisas.
  10. Cuando las cosas se calmen, no abandones la cobertura: Eventualmente las cosas se calmarán, pero eso no significa que tu trabajo haya terminado. Evalúa la forma en que los funcionarios políticos y de la salud manejaron la crisis, identifica las lecciones aprendidas, determina si los sobrevivientes viven con el estigma de la infección y explora lo que significa volver a la “normalidad”.

https://ijnet.org/es/story/diez-consejos-para-periodistas-que-cubren-el-nuevo-coronavirus

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