Los disturbios en el lenguaje: de la d3form4ci0n a la inclusión

MAROMA

Por Sergio Antonio Farias Muñoz / Integrante de MAROMA: Observatorio de Niñez y Juventud

En los últimos días, en redes sociales se ha manifestado una lucha empecinada en contra de las personas que validan la utilización de la vocal “E” como una manera de enunciar y visibilizar a las personas identificadas como no binarias, esto por parte de los fieles defensores de la lengua española que, en tanto, destierran la posibilidad de que exista una modificación en la lengua para dicha visibilización. 

Este fenómeno no ha sido nuevo, de hecho ha pasado por algunas evoluciones durante los últimos años. Comenzó con el “@” para englobar lo femenino y masculino en sustitución de las vocales “o y a”, posteriormente pasó a la “X” y eventualmente a la “E” con la finalidad de que pudiese ser pronunciado y así mismo englobara otros géneros, (cabe hacer mención que la utilización del @, X y E, tendrá varianza de acuerdo a sectores y grupos, de acuerdo a la preferencia de su utilización) de manera que  luciese como lo que actualmente conocemos en palabras como elle, amigue, todes o compañare, siendo esta última palabra, la generadora de la disputa en redes sociales. 

Todo comenzó por un video en una clase virtual, donde dos compañeros mantienen una conversación y, uno de ellos se dirige al otre con pronombre femenino, (cabe mencionar que la persona tenía en su pantalla los pronombres Elle y El, para dirigirse) lo cual hace que dicha persona estallara en llanto y exigiendo que se le diga por pronombre con el que se sentía identificación, exclamando algo así: “soy tu compañere”. 

Dicha expresión fue la detonación para que brotaran burlas y críticas de lo ocurrido. Desde comentarios que califican la acción como algo estúpido, hasta comentarios que lo nombran como algo exagerado. Sin mencionar las imágenes que rondan a manera de memes. 

Lo grave del asunto es desvalorización que hay de por medio, y es que probablemente, una respuesta que “es exagerada” tenga que ver con una constante necesidad de luchar por el reconocimiento del cuerpo e identidad, en todas las vertientes que conlleve. De alguna manera, si hay burlas, si hay rechazos, si hay invisibilización ¿Cómo no estallar al verme que no soy reconocide?

Muchas veces en la cotidianidad, se escuchan y se leen la gran variedad de nuestra lengua, incluso, hace algunos años y hasta la fecha había un encanto por ezcrybir azy, pero en ese entonces no había problema, era una moda o si a José le gustaba que le dijeran “el pinky” no había problema, pero ahora que hay una y muchas personas que solo piden ser nombrados desde un pronombre neutral, ¿Por qué tiene que ser causa de burlas y humillaciones?

Una realidad es que les morres no binaries existen, y este es un ejemplo de que también resisten a un cis-tema, que les quiere borrades. El lenguaje es de quien lo habla y a su vez es político, y aunque suene torcido se les va a reconocer. 

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Maroma es un observatorio de la niñez y la juventud. Somos un grupo interdisciplinario de personas involucradas en los sectores académicos, comunitarios, públicos y privados con fines de gestión y bienestar para la niñez y juventud que busca incidir en políticas públicas y movimientos sociales con un enfoque de innovación social.

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