Ari: “Tengo sed de justicia”

Existimos porque Resistimos

El 15 de junio del 2021, Ari fue llevada con engaños a la Fiscalía de Querétaro y arrestada sin que se leyeran sus derechos ni que se le informara la razón de su detención. Además de ser víctima de una detención arbitraria, Ari fue víctima de tortura psicológica, sexual y física durante el tiempo que permaneció dentro la Fiscalía y el CERESO del estado.

Aun recuperándose del trauma provocado por la detención arbitraria, Ari recibió otro citatorio de la Fiscalía el 5 de julio del 2021. En ese nuevo citatorio se le acusa de cometer daños al edifico de la Fiscalía durante la marcha del #8M del 2021, en dicha carpeta de investigación hay un total de 10 mujeres activistas acusadas. Debido al estrés y el trauma provocado por la persecución política, Ari volvió a tener otro intento de suicidio el 26 de Julio del 2021.

Textos y fotografías por Karen Castillo / Somos El Medio

Ari es estudiante de criminología, su primer contacto con el feminismo fue a los doce años con el tema del aborto.

Fue hasta los 16 años cuando comenzó a adquirir conocimientos políticos sobre teorías feministas.

En 2019, Ari fue víctima de violación mientras cursaba su carrera. En 2020, decidió denunciar a su agresor ante la Fiscalía del estado y, a pesar de que presentó varias pruebas, la Fiscalía cerró el caso sin llevar a cabo una investigación seria.

La salud mental de Ari se vio seriamente afectada a raíz de que la Fiscalía no encontrara culpable a su agresor y como consecuencia tuvo un primer intento de suicidio a principios del 2020.

“Fue alguien que yo consideraba mi amigo. Denuncié en la Fiscalía, pero hubo muchas inconsistencias, entregué tres audios en donde mi agresor me pedía perdón por arruinarme la vida, pero aun así lo declararon inocente.”

“Cuando no lo encuentran culpable, yo intenté suicidarme; también dejé la universidad ya que en criminología tenía clases de victimología y era algo que no estaba lista para afrontar con mi propia historia”.

Fue ese mismo año, en 2020, cuando Ari asistió por primera vez a la marcha del 8 de marzo, ella cuenta que asistir a la movilización fue algo transformador y sanador para ella. El sentirse acompañada por miles de mujeres, muchas víctimas de la misma violencia que ella había sufrido la hicieron sentir más fuerte.

“Encontré mucho apoyo en el yo sí te creo de la marcha; yo me culpabilizaba y eso cambió con el feminismo. Encontré que muchas mujeres pasan por eso y que sienten lo mismo que yo; encontré esa luz que necesitaba.”

“Después del 8m fue otra cosa, fue saber que otra mujer me iba a creer, que no me iba a juzgar, o a culpar. Fue muy bonito ver como mujeres que no conozco me creen en vez de mi papá y mis hermanos”.

Encarcelamiento y tortura

En 2021, Ari volvió a asistir a la marcha del 8M, sin embargo, todo cambió después de esta marcha cuando la persecución política se extendió al estado de Querétaro.

El 15 de junio del 2021, dos agentes de la Fiscalía de Querétaro, de sexo femenino, se presentaron en el domicilio de Ari pidiendo que acudiera con ellas a la Fiscalía. En ese momento, las agentes argumentaron que la demanda por violación que había interpuesto iba a ser reabierta y que Ari recibiría una indemnización económica.

“Me dijeron que había inconsistencias en mi caso, que se iba a poder reabrir mi carpeta y que me iban a dar una indemnización de 5 mil pesos. Se presentaron en mi domicilio en un coche particular, iban vestidas de civiles.”

“Yo todavía pregunté que si nos íbamos a tardar mucho porque era la 1pm y yo entraba a las 3pm a trabajar. Ellas me dijeron que no me preocupara, que ellas me llevarían a mi trabajo después de dar mi declaración. Acepté y únicamente avisé a mi pareja que me esperara afuera de la Fiscalía.”

Sin embargo, al llegar a la Fiscalía, Ari fue arrestada sin que la policía le leyera sus derechos ni la razón de su detención.

“Llevaron también a otra chica y no nos explicaron que pasaba; me tomaron datos, a la otra chica le dio una crisis nerviosa y empezó a gritar. Una policía la tomó del cabello y la jaló al piso, de ahí la llevaron a la planta baja.”

Además de ser víctima de una detención arbitraria, Ari fue víctima de tortura psicológica, sexual y física durante el tiempo que permaneció dentro la Fiscalía y el CERESO del estado.

“Al tomarme los datos, yo comenté que tengo derecho a una llamada, pero se negaron a que la hiciera. Después me llevaron a la planta baja y ahí me hicieron quitarme toda la ropa y me hicieron hacer 3 sentadillas completamente desnuda.”

“Pregunté muchas veces que me dejaran hacer mi llamada lo cual no permitieron. Nunca pude informar a mis familiares y nunca hubo un abogado presente durante todo el proceso. Me tuvieron esposada todo el tiempo, desde el momento en que dicen que estoy detenida hasta llevarme al CERESO San José el Alto.”

“Yo supe que me habían detenido por mi activismo feminista porque en todo momento los y las policías presentes hacían comentarios en tono de burla y desprecio hacia nosotras diciendo que éramos las que pintan y rompen cosas, las feministas locas.”

“Me dio mucho coraje porque dije, yo fui víctima de violación y ellos no hicieron nada, pero a mi si me detienen por un monumento.”

Ari fue trasladada al CERESO de San José el Alto en donde pasó la noche esperando a su audiencia inicial al día siguiente; nunca le fue permitido realizar una llamada ni tener representación legal.

Ella menciona que fue gracias a que su pareja la estaba esperando afuera de la Fiscalía, como habían acordado, que su familia tuvo conocimiento de su detención.

“Él me dijo que me estuvo esperando horas, que preguntaba en la Fiscalía y lo ignoraban. Después de horas de espera solo le dieron el número de mi carpeta de investigación en un pedacito de papel. Le dijeron que no podía hacer nada, y que tenía que esperar hasta el día siguiente que iba a tener mi audiencia.”

“Yo me sentía muy abrumada y tenía miedo a que me dieran por desaparecida y que mi mamá se hiciera las peores ideas.”

Al día siguiente, Ari y la otra chica detenida fueron trasladadas a la audiencia, todo el tiempo esposadas de pies y manos. Fue pocos minutos antes del inicio de esta que Ari conoció al abogado de oficio que leyó la carpeta de investigación en pocos minutos.

Ahí fue cuando Ari se enteró de que la acusaban por daños a la Maqueta de la Alameda Hidalgo supuestamente cometidos durante la marcha del Día Internacional de la Mujer en 2021.

“Somos tres chicas en esa carpeta de investigación y una es menor de edad. Las “pruebas que ellos muestran son fotos de Facebook que he compartido en mi perfil. También presentaron como prueba el me gusta que di a una foto en Instagram, para ellos esto es “evidencia”, un me gusta en Instagram.”

Ari y la otra chica fueron vinculadas a proceso y la juez dio un plazo de dos meses para que se llevará a cabo la investigación. La Fiscalía solicitó medidas de prisión preventiva pero debido a las inconsistencias en la argumentación y en las pruebas que presentó Ari pudo salir con libertad condicional.

“Cuando salí tenía un nudo en la garganta, afuera estaba mi hermano, mi mamá y mi pareja. Cuando abracé a mi pareja empecé a llorar; lloraba de impotencia y una pequeña alegría de no estar ahíadentro porque es horrible.”

“Lo que más coraje me daba era que mi violador nunca estuvo así; él nunca estuvo esposado; él nunca pasó por eso. Nuestra lucha es legítima y aun así se nos criminaliza.”

El segundo citatorio

Como parte de las medidas cautelares para mantener la libertad condicional, Ari tiene que presentarse a firmar en la Fiscalía cada quince días. Sin embargo, el 5 de julio del 2021, a pocas semanas de su detención, Ari recibió otro citatorio de la Fiscalía.

En ese nuevo citatorio se le acusa de cometer daños al edificio de la Fiscalía durante la marcha del #8M del 2021, en dicha carpeta de investigación hay un total de 10 mujeres activistas acusadas.

Debido al estrés y el trauma provocado por la persecución política, Ari vuelve a tener otro intento de suicidio el 26 de Julio del 2021.

“Todo esto de la persecución ha sido un terror, muy estresante, muy desgastante, una pesadilla. El 26 de julio tuve otro intento de suicidio y me tuvieron que ingresar a un psiquiátrico. De por sí ya tenía mucho estrés con mi vida personal antes de la persecución, pero con todo esto regresó todo el trauma de la violación de la cual fui víctima.”

Ari menciona que ella y las otras mujeres acusadas han sido presionadas por diversas autoridades e instituciones para aceptar juicios abreviados como condición para terminar el proceso judicial, una de ellas es el Instituto Queretano de la Mujer y la Fiscalía del estado,

“Nos han presionado para aceptar un juicio abreviado, a mí por las dos carpetas. Hasta un abogado que al principio dijo que íbamos por la desestimación de los cargos después dijo que siempre no, que nos teníamos que ir a juicio abreviado.”

“Yo ya no confió en él porque aparte le paga Instituto Queretano de la Mujer que también nos ha presionado para aceptar el proceso abreviado. Pero yo no tengo porque aceptar culpa de algo que no hice.”

“También recibimos llamadas de la Fiscalía diciendo que no nos presentemos a la audiencia, y cuando dijimos que nos íbamos a presentar, el negocio de una de las chicas que nos acompañan apareció incendiado la mañana de la audiencia.”

El negocio del cual habla Ari es el de Bruja de Asfalto que ha brindado acompañamiento a varias de las chicas con carpetas de investigación abiertas. Ari menciona que lo más frustrante del proceso es la intensidad con la que las mujeres están siendo juzgadas por exigir justicia y ejercer su derecho a la protesta.

“A mí me llena de enojo porque el gobierno me debe más de lo que yo les debo por los supuestos daños a su monumento. Yo tengo derecho a rayar y a quemar, porque a mí no me hicieron justicia entonces con qué derecho me van a criminalizar.”

“Ya llegué al grado de depresión y de intentar quitarme la vida. Todo este proceso fue lo que detonó mi ansiedad, mi depresión. No me vi con salida, no me vi con opciones.”

“Tengo sed de justicia”

Al final de la entrevista le pregunto a Ari si dentro de la persecución política que enfrenta ha encontrado maneras de resistir y seguir exigiendo justicia. Ella me dice que sí, que cuando fue ingresada al centro psiquiátrico se enteró de que estaba embarazada. Su embarazo es lo que le ha dado fuerza para seguir en la lucha por sus derechos.

“Yo me he dado cuenta de que estoy en mi derecho, que tengo el derecho a protestar por mí, y también a nombre de las demás; de las que ya no están y por las que no tienen la posibilidad de salir a exigir.”

“Ahora tengo coraje y sed de justicia, y venganza. Y no vamos a dejar que pinten a Querétaro como un estado en el que no pasa nada cuando pasa de todo.”

“Mi embarazo y el coraje de todo lo que ha pasado me han dado más fortaleza. Yo pienso que va a ser una niña, y eso me da toda la fuerza para seguir construyendo un mundo para ella. Ella va a tener una mamá que lo de todo por ella, y voy a ser fuerte porque sé que mi hija se enfrenta a un Estado asesino.”

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Este especial se publicó originalmente en Somos El Medio:

Ari: Tengo sed de justicia

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