Lo niego todo

La calle del Turco

Por Édgar Velasco / @Turcoviejo

El Diccionario del Español de México, editado por El Colegio de México, define la palabra «Negación» como la “expresión lingüística, o de cualquier otro código, que consiste en señalar la falsedad o la inexistencia de algo, o en negarlo o negarse a alguna cosa”. Unas líneas más abajo, la segunda acepción define el verbo «Negar» como: “Dejar de reconocer o no admitir algún hecho o algún acontecimiento”.

Más directo todavía, el Diccionario de Uso del Español de María Moliner define «Negación» como “Acción de negar. Negativa: acción de no conceder cierta cosa. Palabra o expresión con que se niega”. En cambio, es más pródigo con la palabra «Negar», cuya primera definición es: “Expresar la no existencia de una cosa o un estado o la no realización de una acción o fenómeno”.

Quise echarme un clavado en los diccionarios para recordar de manera más puntual la definición de la palabra elegida por Article 19 México para titular su más reciente informe: Negación. En el documento, dado a conocer a media semana, la representación mexicana de esta organización, que se encarga de vigilar el cumplimiento del derecho a la libertad de expresión, hace una evaluación del entorno que rodea el ejercicio del periodismo en México desde dos ángulos, lo ocurrido en 2021 en particular y durante los tres primeros años de gobierno de Andrés Manuel López Obrador en general. Una evaluación en la que, hay que decirlo, el Estado mexicano sale muy mal calificado.

En su introducción, el informe de Article 19 apunta: “Durante 2021, se consolidó la preocupante tendencia a negar e invisibilizar problemáticas relacionadas con los derechos humanos desde el discurso público. La negación de la realidad tiene consecuencias mediatas e inmediatas sobre el ejercicio de estos derechos, particularmente el de libertad de expresión”. Después, para terminar de dejar claro a qué se refiere el informe cuando habla de Negación, cita a Stanley Cohen y apunta que:

“la negación de la atrocidad o la barbarie tiene tres formas. La literal, donde se niega el hecho (‘ya no se violan derechos humanos’, ‘hay plena libertad de expresión’, ‘no se está militarizando la vida pública’, ‘ya no hay impunidad’); la interpretativa, mediante la cual no se niega lo ocurrido pero se ofrece una reinterpretación de lo sucedido (‘es el crimen organizado quien mata a periodistas’), y la inculpatoria, en la cual tampoco se niega el hecho, pero sí sus efectos (‘heredamos la violencia’)”.

No son necesarios muchos dedos de frente para darse cuenta de que si algo distingue a la administración de Andrés Manuel López Obrador es precisamente su tendencia a la negación, que cumple con las tres variables que propone Cohen. Dicho de otro modo y volviendo a los diccionarios, podemos decir que “Negar” es el verbo favorito del presidente.

Durante 2021, continúa el documento, se consolidaron tres prácticas que ha usado la actual administración:

“1) la concentración de la comunicación social en el espacio de la conferencia matutina; 2) la desinformación oficial, como forma de anular cualquier otro discurso que se le oponga o a sus interlocutores y, 3) la clausura de los mecanismos formales de acceso a la información”.

Según Article 19, la negación presidencial tiene su origen en la conferencia matutina, la mentada mañanera, desde donde “comienza la negación de realidades que afectan el ejercicio de los derechos humanos”. Esto continúa en la asignación de recursos: La Jornada, Televisa y TV Azteca encabezan la lista de medios que más ingresos reciben por la vía de la publicidad oficial. Son tres de los diez medios que han recibido más de 700 millones de pesos, el 52 por ciento del gasto en publicidad oficial. Finalmente, la opacidad con la que se mueve la mal llamada cuarta transformación no hace sino agravar la situación. “El ciclo desinformación-clausura-estigmatización se ha vuelto un patrón pernicioso que limita el acceso a la información y la rendición de cuentas. De hecho, este ciclo es el vehículo permanente de la negación”, consigna el documento.

Sin embargo, por más que el presidente se empeñe en negarla o ignorarla abiertamente, la realidad está ahí. Article 19 documenta que en lo que va de este sexenio han sido asesinades 31 periodistes. Tan sólo en el primer trimestre de este año han sido 8; en todo 2021 fueron 7. El año pasado se registró una agresión contra la prensa cada 14 horas y se documentaron 644 ataques. “A pesar de la negación oficial, se trata del periodo más violento contra la prensa del que se tenga registro, más de los ocurridos durante el mismo periodo de Peña Nieto (19) y Felipe Calderón (26)”, puntualiza el informe.

El documento también hace referencia a la precarización laboral que padecen les periodistes en el país, misma que se ha agravado con la crisis económica provocada por la pandemia de covid-19 y de la cual los gobiernos se han aprovechado para hacer uso discrecional y poco ético del gasto en publicidad oficial, utilizando los recursos como “mecanismo de control y de censura sutil”.

El año pasado, cuando Article 19 presentó su informe, el presidente descargó una avalancha de descalificaciones: acusó a la organización de ser parte del “movimiento conservador” y, apelando al chovinismo más ramplón, se quejó de que la delegación en México recibía dinero del extranjero para atacar a su gobierno.

Sin embargo, en esta ocasión López Obrador no se dio por enterado del informe, o prefirió ignorarlo. Esta semana la agenda presidencial ha estado ocupada en dos temas: Loret de Mola —sí, otra vez Loret de Mola— y el circo que tendrá lugar el próximo domingo, en el que se invita a les ciudadanes a acudir a las urnas para participar en la revocación de mandato para que el presidente sea ratificado. (Sólo en México podía pasar que el partido del presidente organizara la “revocación” y que la ¿oposición? terminara llamando a no participar de un ejercicio democrático que, noble y muy útil en teoría, ha sido desvirtuado hasta convertirlo en una farsa de muy mala calidad.)

Integrado por 6 capítulos (Desinformar y estigmatizar, Las brechas de información, La persistente ofensiva contra la prensa, El control a través de lo digital, Institucionalidad derruida y Ni perdón, ni olvido), el informe de Article 19 es una muy detallada postal del entorno adverso que rodea a les comunicadores en el país. Una realidad que no se puede tapar desde la mañanera ni con esa muestra de humor involuntario que es la mentada sección “Quién es quién en las mentiras”.

No obstante, a pesar de la evidencia que lo contradice todos los días y que no puede controlar, Andrés Manuel López Obrador parece empeñado en hacer realidad aquella frase de Joaquín Sabina: “Lo niego todo, incluso la verdad”.

* Negación. Informe anual 2021 puede descargarse para su consulta en este enlace.

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Édgar Velasco Reprobó el curso propedéutico de Patafísica y eso lo ha llevado a trabajar como reportero, editor y colaborador freelance en diferentes medios. Actualmente es coeditor de la revista Magis. Es autor de los libros Fe de erratas (Paraíso Perdido, 2018), Ciudad y otros relatos (PP, 2014) y de la plaquette Eutanasia (PP, 2013). «La calle del Turco» se ha publicado en los diarios Público-Milenio y El Diario NTR Guadalajara.

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